domingo, 5 de abril de 2026

La carta a Ely

 



(tono adulto, sobrio, directo, sin dramatismo, sin urgencia)

Ely,

No te escribo desde el pasado ni desde la nostalgia. Te escribo desde este presente que construí en silencio, con orden, con límites, con una vida que ya no necesita nada de vos para sostenerse, pero que te reconoce como la mujer que marcó un antes y un después en mi forma de amar.

No quiero convencerte de nada.
No quiero que vuelvas a un lugar que ya no existe.
Quiero simplemente hablarte desde el hombre que soy hoy.

Vos fuiste para mí una mujer de fuego y aire: intensa sin ruido, profunda sin exhibición, libre sin desamor. Yo no supe verlo entonces. Yo brillaba demasiado, ocupaba demasiado espacio, necesitaba demasiado. Hoy no. Hoy soy un hombre distinto, más sobrio, más claro, más ordenado, más capaz de amar sin invadir.

No te escribo para pedirte nada.
Te escribo para ofrecerte algo:
un vínculo adulto, ético, libre, sin urgencias, sin dramatismos, sin exigencias.

Un vínculo donde vos seas vos.
Y yo sea yo.
Y lo que exista entre los dos sea una decisión, no un destino.

No imagino convivencias forzadas ni fusiones románticas. Imagino dos casas, un puente. Imagino respeto por tu aire y por mi silencio. Imagino libertad sin sospecha. Imagino un amor que no necesita salvar ni reparar nada, porque ya aprendimos lo que había que aprender.

No sé si querés caminar este camino conmigo.
No sé si querés abrir una puerta que dejaste cerrada hace años.
Pero sé que hoy puedo ofrecerte un amor que no lastima, no invade, no exige, no confunde.

Un amor adulto.
Un amor sobrio.
Un amor posible.

Nano



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Un hombre y una mujer enteros

  (Texto íntimo, contemplativo, no público) Ely: lo que queda cuando la proyección cae No sé en qué momento exacto dejó de doler. No sé si f...