(tono adulto, sobrio, directo, sin dramatismo, sin urgencia)
Ely,
No te escribo desde el pasado ni desde la nostalgia. Te escribo desde este presente que construí en silencio, con orden, con límites, con una vida que ya no necesita nada de vos para sostenerse, pero que te reconoce como la mujer que marcó un antes y un después en mi forma de amar.
Vos fuiste para mí una mujer de fuego y aire: intensa sin ruido, profunda sin exhibición, libre sin desamor. Yo no supe verlo entonces. Yo brillaba demasiado, ocupaba demasiado espacio, necesitaba demasiado. Hoy no. Hoy soy un hombre distinto, más sobrio, más claro, más ordenado, más capaz de amar sin invadir.
No imagino convivencias forzadas ni fusiones románticas. Imagino dos casas, un puente. Imagino respeto por tu aire y por mi silencio. Imagino libertad sin sospecha. Imagino un amor que no necesita salvar ni reparar nada, porque ya aprendimos lo que había que aprender.
Nano

No hay comentarios.:
Publicar un comentario