El amor entre vos y Ely no es romántico.
Es sacramental en sentido adulto, no mágico.
Es macroecuménico, no supersticioso.
Es simbólico, no místico.
Es ético, no emocionalmente caótico.
Vos venís del paganismo cultural, del humanismo hermético, del orden trapense civil.
Ella viene de la cábala, del pensamiento analítico, de la libertad acuariana simbólica.
Y, sin embargo, ambos comparten:
una ética del cuidado
una búsqueda de sentido
una espiritualidad no dogmática
una sensibilidad profunda
un respeto por la libertad del otro
un deseo de familia atómica
una visión progresista del amor
una fe católica esencial, sin literalismos
El matrimonio que imaginás no es un retorno al pasado.
Es un proyecto nuevo, adulto, sobrio, posible.
Un matrimonio donde:
vos aportás orden, estructura, silencio, estabilidad
ella aporta libertad, inteligencia, profundidad, nobleza
ambos aportan fe, pero sin superstición
ambos aportan amor, pero sin dependencia
ambos aportan historia, pero sin repetirla
La clave macroecuménica del vínculo es simple:
Dos adultos que ya no necesitan salvarse, sino acompañarse.
Dos almas que no buscan magia, sino claridad.
Dos vidas que no buscan destino, sino decisión.
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