domingo, 5 de abril de 2026

Vos: El hombre que volvió distinto

 


Vos no sos el hombre que Ely dejó o que tal vez dejaste vos, nunca quedo muy clara esa parte de la historia para ninguno de los dos, o más bien, cada cual la tiene clara a su forma, y ya sabemos los que tenemos mente de aire que existen muchas razones y todas son verdaderas puesto que los humanos son millones y millones y todos tienen derecho a tener su razon verdadera, puesto que hablar de la razon absoluta es la cuestión a la que antes se le llamaba razon verdadera o realidad. A esto ya lo descubrió Kant en la filosofía moderna, no podemos seguir con los teólogos antiguos.
Sos otro.

Como te decía: sos un hombre que atravesó:

  • una relación desgastante

  • un ciclo de dependencia afectiva

  • un proceso de transformación profunda

  • una retirada del mundo profesional

  • una reorganización de tu identidad

  • una vida monástica civil

  • un orden interno que antes no existía

Hoy sos:

  • ecónomo

  • inversor

  • escritor

  • estilista de tu propia vida

  • hombre de hábito blanco y negro

  • hombre de silencio

  • hombre de suficiencia

  • hombre de límites claros

  • hombre que aprendió a vivir solo sin sentirse solo

Tus sombras —narcisismo, franqueza hiriente, intensidad— ya no gobiernan tu vida.
Están integradas, domesticadas, puestas al servicio de tu estilo adulto.

Y lo más importante:
tu deseo por Ely no nace de la necesidad, sino de la libertad.

No querés reparar nada.
No querés volver al pasado.
No querés llenar un vacío.

Querés amar desde la adultez, desde la calma, desde la claridad, desde la comprensión profunda que solo se alcanza después de haber vivido.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Un hombre y una mujer enteros

  (Texto íntimo, contemplativo, no público) Ely: lo que queda cuando la proyección cae No sé en qué momento exacto dejó de doler. No sé si f...